http://www.aeped.es/comite-lactancia-materna/documentos/lactancia-materna-y-caries
Per si hi ha algun dubte sobre si la lactància afavoreix la càries.
Lactancia materna y caries
Todos sabemos de los beneficios de la LM para la salud del niño, de la prevención de muchas enfermedades (diabetes, obesidad, asma…), además de la sensación de afecto y protección que proporciona al niño. También conocemos los beneficios sobre la madre, ya desde el mismo momento del parto pero también a largo plazo.
La OMS recomienda amamantar mínimo 6 meses y hasta los dos años, pudiendo prolongar la lactancia cuanto deseen madre e hijo.
Sin embargo, muchos profesionales consideran que las caries infantiles se deben a la “lactancia prolongada”, haciendo creer que esto es una moda, y que propicia el desarrollo de las caries de la infancia temprana. Muchos, de hecho, confunden caries de la infancia temprana con “caries del biberón” y para ellos es exactamente igual amamantar que dar el biberón. Vuelven la vista hacia el hecho de que el destete natural en la especie humana ocurre entre los 2 y los 7 años, y que todo lo que sea destetar antes de los dos años es un destete precoz. ¿Podría ser que en esta ocasión la naturaleza se haya equivocado? ¿Podría ser que la naturaleza provea de dientes a los niños y sin embargo la LM los destruya poniendo en riesgo la salud y la vida de los niños?
Fijémonos en los animales: ¿hasta cuándo maman los animales? En su ambiente natural hasta que les parece oportuno. ¿Tienen caries los cachorros? No. Los veterinarios ven caries en animales cuya dieta se ha “humanizado”, con dueños que les proporcionan alimentos que no son propios para animales
Hablemos de las caries.
Para encontrar una respuesta, veamos qué son las caries: llamamos caries al proceso destructivo del diente que tiene lugar como consecuencia de la desmineralización de la superficie dental. Esta desmineralización ocurre debido a que las bacterias se alimentan de los restos de glucosa que se quedan depositados sobre la superficie dental. Las bacterias metabolizan la glucosa y como producto eliminan ácidos, que son los que van destruyendo el esmalte, primero produciendo una mancha blanca, que se puede remineralizar, y luego penetrando ya en el diente. Por tanto para que haya caries tienen que concurrir varios factores:
1.- que haya dientes: cuando aún no ha erupcionado ningún diente no se puede producir una caries. Aún así se insiste en que se limpien las encías con una gasita.
2.- que haya bacterias: sólo con que haya azúcar pegado en los dientes no se provoca caries. A un diente sumergido en un azucarero no le pasa nada. Pero las bacterias están, y no aparecen por generación espontánea: ¿de dónde proceden las bacterias que inician y hacen que progresen las caries? Pues de la madre y de los cuidadores: el hecho de probar la comida nosotros primero antes de dársela al bebé, el soplar la comida para que no queme y el dar besos en la boca al niño, sobre todo si la madre ha tenido o tiene caries activas en el último año está demostrado que es un factor de ALTO riesgo para la aparición de caries en niños menores de 3 años, ya que inoculamos involuntariamente las bacterias en la boca del niño.
Por otra parte, las bacterias sobreviven de los azúcares que introducimos en la dieta: nuestra dieta actual está plagada de azúcares refinados que ni nos damos cuenta que comemos. Los alimentos con más de un 14% de azúcar son de ALTO riesgo de caries. Cuando un niño empieza con la AC ¿qué comenzamos a ofrecerle? Normalmente plátano, papillas, galletas, zumos. Todos estos son alimentos de alto riesgo. Los dientes recién erupcionados tienen el esmalte aún sin terminar de mineralizar, por tanto son mucho más
susceptibles a los ácidos. En ese momento precisamente es cuando más debemos evitar el contacto directo con sustancia azucaradas como zumos.
3.- el tiempo durante el cual las bacterias están adheridas al diente es fundamental: no es lo mismo comer un donuts y luego un puñado de frutos secos que al revés. Los alimentos duros realizan una labor de arrastre y ayudan, junto con la saliva, a eliminar los restos más pegajosos. Terminar de comer con un pedazo de tarta no es lo mismo que con un trozo de queso. De la misma manera, no es lo mismo que el ataque de las bacterias tenga lugar 5 veces al día que 17. El tiempo en el que el riesgo es mayor son los primeros veinte minutos tras haber comido. En esos primeros minutos es cuando hay que lavarse los dientes. Pero la frecuencia con la que nos expongamos al riesgo es importante, así como el tiempo de contacto, aumentado en alimentos más pegajosos.
4.- Y finalmente, los factores de resistencia individual del paciente como la cantidad de saliva (reducida en ciertas enfermedades, o con el uso de medicamentos como corticoides comúnmente utilizados para el asma), un esmalte deficiente de forma congénita, una anatomía irregular de la superficie dental y otras circunstancias individuales pueden predisponer al niño a tener más caries. Aquí la higiene dental, el aporte de flúor y la conveniencia o no de colocar selladores oclusales juegan el papel más importante, pues estas medidas está demostrado que disminuyen drásticamente el número de caries presentes.
Entonces, ¿qué papel juega en todo esto la LM?
Vamos a ver qué factores juegan a favor de la LM en cuanto a la boca:
.- Al mamar el niño aprende a respirar por la nariz, lo que hace que se estimule el crecimiento del tercio medio de la cara.
.- La lactancia hace que al mamar la mandíbula se desplace hacia atrás y adelante, disminuyendo el retrognatismo mandibular fisiológico del recién nacido.
.- Los bebés cuanto más tiempo son amamantados menos se chupan el dedo o recurren a chupetes: hay una relación inversa entre el tiempo de lactancia y los hábitos bucales nocivos.
.- El bebé es capaz de controlar la longitud del pezón, su flexibilidad y el flujo de líquido, cosa que no puede hacer con tetinas ni chupetes.
Y concretamente, en cuanto a la caries:
.- El pezón se coloca al final de la boca, en el límite entre paladar duro y paladar blando. No toca los dientes, cosa que sí sucede con los biberones.
.- Si el pezón no es ordeñado no sale leche de forma continua. Aunque el bebé se duerma con el pezón en la boca, la leche no sigue saliendo. No se queda leche desbordando la boca. En el mismo acto en que el pezón se exprime, la leche es ingerida. Con el biberón sí existe ese riesgo, y de hecho es el mayor peligro
.- La lactosa es el azúcar que tiene la leche. Este azúcar se metaboliza en los dos monosacáridos que lo componen gracias a la lactasa, una enzima que se sintetiza en el intestino delgado. De esta forma en la boca no hay glucosa, las bacterias no obtienen glucosa de la lactosa en la boca, sino que la obtienen de otros azúcares como la fructosa. El riesgo pues es debido a la alimentación complementaria, no a la LM. En cualquiera de los casos, la lactosa es el azúcar menos cariogénico que existe.
.- La leche materna contiene enzimas e inmunoglobulinas que inhiben el crecimiento de las bacterias que producen caries así que, de hecho, la leche materna previene la caries.
.- La leche materna en realidad hace que se deposite calcio y fósforo en el esmalte. No causa una disminución significativa en el pH, al contrario de lo que piensan muchos dentistas. La leche humana no es cariogénica a menos que haya algún otro azúcar fermentable introducido por la dieta.
En un paciente que no mama, y más en los niños, el ver que el niño está “todo el día” comiendo induce a pensar que está sufriendo un ataque ácido detrás de otro. Al dormir disminuye la producción de saliva con lo cual el arrastre de restos de comida se reduce al mínimo, y de hecho cualquier resto se queda adherido al diente hasta la mañana siguiente. Esto supone aumentar muchísimo el riesgo de caries. El niño que se duerme sin cepillarse los dientes es el
perfecto candidato para tener caries. El dentista siempre ha de insistir en que hay que cepillarse los dientes antes de irse a dormir, tanto niños como adultos. Pero el niño que mama es diferente. No es un adulto chiquitito. No funciona igual. No es extrapolable. Si simplemente el único cambio en la conducta de la madre y el niño es suspender la lactancia, no va a mejorar ni a disminuir el riesgo de caries. Mamar por la noche no supone de ninguna manera el mismo riesgo que dejar el biberón colgado de la boca del niño por la noche.
Entonces ¿Por qué me hijo tiene caries? ¿Qué puedo hacer ahora?
Las caries aparecen porque el equilibrio entre desmineralización y remineralización se ha roto. La boca se ha convertido en un entorno ácido. Hay que ver por qué. Hay que estudiar qué come el niño, cada cuánto, cómo están las bocas de sus padres y cuidadores, si come alimentos protectores contra la caries o no, y en cuyo caso introducirlos. Comprobar que la higiene bucal es buena y si es necesario aportar flúor en la pasta de dientes o en barnices o como sea mejor para él. Hay que estudiar muy pormenorizadamente todos los hábitos. Y mamar no es un hábito. Ni bueno ni malo. Mamar es una necesidad. Cuando se hayan controlado todos los factores externos anteriormente comentados, nos daremos cuenta que la LM no juega un papel decisivo en el inicio ni el desarrollo de las caries.
Es importante ser conscientes de que un niño con caries de aparición temprana (las que aparecen en menores de 3 años) es un niño con alto riesgo de caries, es decir, con riesgo de tener tres o más lesiones cariosas al año. Pero es más importante aún cuidar las piezas que no tienen caries, y de hecho eso es lo más fundamental, crear un entorno en la boca que permita que el resto de piezas libres de caries, incluyendo las que aún no han erupcionado, las definitivas, sigan libres de caries.
Irene Iglesias Rubio.
Odontóloga.
Nº Col. 40005606.
Centro Dental E-boca.
Tfno. 921412271.
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:
Ramos-Gomez FJ, Weintraub JA, Gansky SA, Hoover CI, Featherstone JD.
Bacterial, behavioral and environmental factors associated with early childhood caries.
J Clin Pedi Dent 2002;26(2):165-73.
Brambilla E, Felloni A, Gagliani M, Malerba A, García-Godoy F, Strohmenger L.
Caries prevention during pregnancy: Results of a 30-month study.
J Am Dent Assoc 1998;129(7):871-7.
Ercan E, Dulgergil CT, Yildirim I, Dalli M.
Prevention of maternal bacterial transmission on children’s dental caries development; 4-year results of a pilot study in a rural child population. Arch Oral Biol 2007;52(8):748-52.
Isokangas P, Söderling E, Pienihäkkinen K, Alanen P.
Occurrence of dental decay in children after maternal consumption of xylitol chewing gum: A follow-up from 0 to 5 years of age.
J Dent Res 2000;79(11):1885-9.
Köhler B, Andréen I, Jonsson B.
The effects of caries preventive measures in mothers on dental caries and the oral presence of the bacteria Streptococcus mutans and lactobacilli in their children.
rch Oral Biol 1984;29(11):879-83.
Erickson PR, Mazhari E.
Investigation of the role of human breast milk in caries development.
Pediatr Dent 1999;21(2):86-90
Reisine S, Douglass JM.
Psychosocial and behavioral issues in early childhood caries.
Comm Dent Oral Epidem 1998;26(suppl 1):32-44.
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris alletament. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris alletament. Mostrar tots els missatges
dimarts, 4 de juny del 2013
Lactància materna i caries
dijous, 2 de maig del 2013
Lactància materna i caries
M'ha arribat aquest document que parla de la relació, o no, entre la caries i el prendre pit. El copio sencer.
Lactancia
materna y caries
Todos
sabemos de los beneficios de la LM para la salud del niño, de la
prevención de muchas enfermedades (diabetes, obesidad, asma…),
además de la sensación de afecto y protección que proporciona al
niño. También conocemos los beneficios sobre la madre, ya desde el
mismo momento del parto pero también a largo plazo.
La
OMS recomienda amamantar mínimo 6 meses y hasta los dos años,
pudiendo prolongar la lactancia cuanto deseen madre e hijo.
Sin
embargo, muchos profesionales consideran que las caries infantiles se
deben a la “lactancia prolongada”, haciendo creer que esto es una
moda, y que propicia el desarrollo de las caries de la infancia
temprana. Muchos, de hecho, confunden caries de la infancia temprana
con “caries del biberón” y para ellos es exactamente igual
amamantar que dar el biberón. Vuelven la vista hacia el hecho
de que el destete natural en la especie humana ocurre entre los 2 y
los 7 años, y que todo lo que sea destetar antes de los dos años es
un destete precoz. ¿Podría ser que en esta ocasión la naturaleza
se haya equivocado? ¿Podría ser que la naturaleza provea de dientes
a los niños y sin embargo la LM los destruya poniendo en riesgo la
salud y la vida de los niños?
Fijémonos
en los animales: ¿hasta cuándo maman los animales? En su ambiente
natural hasta que les parece oportuno. ¿Tienen caries los cachorros?
No. Los veterinarios ven caries en animales cuya dieta se ha
“humanizado”, con dueños que les proporcionan alimentos que no
son propios para animales
Hablemos de las
caries.
Para
encontrar una respuesta, veamos qué son las caries: llamamos caries
al proceso destructivo del diente que tiene lugar como consecuencia
de la desmineralización de la superficie dental. Esta
desmineralización ocurre debido a que las bacterias se alimentan de
los restos de glucosa que se quedan depositados sobre la superficie
dental. Las bacterias metabolizan la glucosa y como producto eliminan
ácidos, que son los que van destruyendo el esmalte, primero
produciendo una mancha blanca, que se puede remineralizar, y luego
penetrando ya en el diente. Por tanto para que haya caries tienen que
concurrir varios factores:
1.-
que haya
dientes:
cuando aún no ha erupcionado ningún diente no se puede producir una
caries. Aún así se insiste en que se limpien las encías con una
gasita.
2.-
que haya
bacterias:
sólo con que haya azúcar pegado en los dientes no se provoca
caries. A un diente sumergido en un azucarero no le pasa nada. Pero
las bacterias están, y no aparecen por generación espontánea: ¿de
dónde proceden las bacterias que inician y hacen que progresen las
caries? Pues de la madre y de los cuidadores: el hecho de probar la
comida nosotros primero antes de dársela al bebé, el soplar la
comida para que no queme y el dar besos en la boca al niño, sobre
todo si
la madre ha tenido o tiene caries activas en el último año está
demostrado que es un factor de ALTO riesgo para la aparición de
caries en niños menores de 3 años,
ya que inoculamos involuntariamente las bacterias en la boca del
niño.
Por
otra parte, las
bacterias sobreviven de los azúcares
que introducimos en la dieta: nuestra dieta actual está plagada de
azúcares refinados que ni nos damos cuenta que comemos. Los
alimentos con más de un 14% de azúcar son de ALTO riesgo de caries.
Cuando un niño empieza con la AC ¿qué comenzamos a ofrecerle?
Normalmente plátano, papillas, galletas, zumos. Todos estos son
alimentos de alto riesgo. Los dientes recién erupcionados tienen el
esmalte aún sin terminar de mineralizar, por tanto son mucho más
susceptibles a los ácidos. En ese momento precisamente es cuando más
debemos evitar el contacto directo con sustancia azucaradas como
zumos.
3.-
el tiempo
durante el cual las bacterias están adheridas al diente es
fundamental: no es lo mismo comer un donuts y luego un puñado de
frutos secos que al revés. Los alimentos duros realizan una labor de
arrastre y ayudan, junto con la saliva, a eliminar los restos más
pegajosos. Terminar de comer con un pedazo de tarta no es lo mismo
que con un trozo de queso. De la misma manera, no es lo mismo que el
ataque de las bacterias tenga lugar 5 veces al día que 17. El tiempo
en el que el riesgo es mayor son los primeros
veinte minutos
tras haber comido. En esos primeros minutos es cuando hay que
lavarse los dientes. Pero la frecuencia con la que nos expongamos al
riesgo es importante, así como el tiempo de contacto, aumentado en
alimentos más pegajosos.
4.-
Y finalmente, los factores
de resistencia individual
del paciente como la cantidad de saliva
(reducida en ciertas enfermedades, o con el uso de medicamentos como
corticoides comúnmente utilizados para el asma), un esmalte
deficiente de forma congénita, una anatomía irregular de la
superficie dental y otras circunstancias individuales pueden
predisponer al niño a tener más caries. Aquí la higiene dental, el
aporte de flúor y la conveniencia o no de colocar selladores
oclusales juegan el papel más importante, pues estas medidas está
demostrado que disminuyen drásticamente el número de caries
presentes.
Entonces, ¿qué papel
juega en todo esto la LM?
Vamos
a ver qué factores juegan a favor de la LM en cuanto a la boca:
.-
Al mamar el niño aprende a respirar por la nariz, lo que hace que se
estimule el crecimiento del tercio medio de la cara.
.-
La lactancia hace que al mamar la mandíbula se desplace hacia atrás
y adelante, disminuyendo el retrognatismo mandibular fisiológico del
recién nacido.
.-
Los bebés cuanto más tiempo son amamantados menos se chupan el dedo
o recurren a chupetes: hay una relación inversa entre el tiempo de
lactancia y los hábitos bucales nocivos.
.-
El bebé es capaz de controlar la longitud del pezón, su
flexibilidad y el flujo de líquido, cosa que no puede hacer con
tetinas ni chupetes.
Y
concretamente, en cuanto a la caries:
.-
El pezón
se coloca al final de la boca, en el límite entre paladar duro y
paladar blando. No
toca los dientes,
cosa que sí sucede con los biberones.
.-
Si el pezón no es ordeñado no sale leche de forma continua. Aunque
el bebé se duerma con el pezón en la boca, la leche no sigue
saliendo.
No se queda leche desbordando la boca. En el mismo acto en que el
pezón se exprime, la leche es ingerida. Con el biberón sí existe
ese riesgo, y de hecho es el mayor peligro
.-
La lactosa es el azúcar que tiene la leche. Este azúcar se
metaboliza en los dos monosacáridos que lo componen gracias a la
lactasa, una enzima que se sintetiza en el intestino delgado. De esta
forma en la boca no hay glucosa, las bacterias no obtienen glucosa de
la lactosa en la boca, sino que la obtienen de otros azúcares como
la fructosa. El riesgo pues es debido a la alimentación
complementaria, no a la LM. En cualquiera de los casos, la
lactosa es el azúcar menos cariogénico que existe.
.-
La leche materna contiene enzimas e inmunoglobulinas que inhiben el
crecimiento de las bacterias que producen caries así que, de hecho,
la leche
materna previene la caries.
.-
La leche materna en realidad hace que se deposite calcio y fósforo
en el esmalte. No
causa una disminución significativa en el pH,
al contrario de lo que piensan muchos dentistas. La leche humana no
es cariogénica a menos que haya algún otro azúcar fermentable
introducido por la dieta.
En
un paciente que no mama, y más en los niños, el ver que el niño
está “todo el día” comiendo induce a pensar que está sufriendo
un ataque ácido detrás de otro. Al dormir disminuye la producción
de saliva con lo cual el arrastre de restos de comida se reduce al
mínimo, y de hecho cualquier resto se queda adherido al diente hasta
la mañana siguiente. Esto supone aumentar muchísimo el riesgo de
caries. El niño que se duerme sin cepillarse los dientes es el
perfecto candidato para tener caries. El dentista siempre ha de
insistir en que hay que cepillarse
los dientes antes de irse a dormir,
tanto niños como adultos. Pero el niño que mama es diferente. No es
un adulto chiquitito. No funciona igual. No es extrapolable. Si
simplemente el único cambio en la conducta de la madre y el niño es
suspender la lactancia, no va a mejorar ni a disminuir el riesgo de
caries. Mamar por la noche no supone de ninguna manera el mismo
riesgo que dejar el biberón colgado de la boca del niño por la
noche.
Entonces ¿Por qué me
hijo tiene caries? ¿Qué puedo hacer ahora?
Las
caries aparecen porque el equilibrio entre desmineralización y
remineralización se ha roto. La boca se ha convertido en un entorno
ácido. Hay que ver por qué. Hay que estudiar qué come el
niño, cada cuánto, cómo están las bocas de sus padres y
cuidadores, si come alimentos protectores contra la caries o no, y en
cuyo caso introducirlos. Comprobar que la higiene bucal es buena y si
es necesario aportar flúor en la pasta de dientes o en barnices o
como sea mejor para él. Hay que estudiar muy pormenorizadamente
todos los hábitos. Y mamar no es un hábito. Ni bueno ni malo. Mamar
es una necesidad. Cuando se hayan controlado todos los factores
externos anteriormente comentados, nos daremos cuenta que la LM no
juega un papel decisivo en el inicio ni el desarrollo de las caries.
Es
importante ser conscientes de que un niño con caries de aparición
temprana (las que aparecen en menores de 3 años) es un niño con
alto riesgo de caries, es decir, con riesgo de tener tres o más
lesiones cariosas al año. Pero es más importante aún cuidar las
piezas que no tienen caries, y de hecho eso es lo más fundamental,
crear un entorno en la boca que permita que el resto de piezas libres
de caries, incluyendo las que aún no han erupcionado, las
definitivas, sigan libres de caries.
Irene Iglesias Rubio.
Odontóloga.
Nº Col. 40005606.
Centro Dental E-boca.
Tfno. 921412271.
BIBLIOGRAFÍA
RECOMENDADA:
Ramos-Gomez
FJ, Weintraub JA, Gansky SA, Hoover CI, Featherstone JD.
Bacterial,
behavioral and environmental factors associated with early childhood
caries.
J
Clin Pedi Dent 2002;26(2):165-73.
Brambilla
E, Felloni A, Gagliani M, Malerba A, García-Godoy F, Strohmenger L.
Caries
prevention during pregnancy: Results of a 30-month study.
J
Am Dent Assoc 1998;129(7):871-7.
Ercan
E, Dulgergil CT, Yildirim I, Dalli M.
Prevention
of maternal bacterial transmission on children’s dental caries
development; 4-year
results of a pilot study in a rural child population. Arch Oral Biol
2007;52(8):748-52.
Isokangas
P, Söderling E, Pienihäkkinen K, Alanen P.
Occurrence
of dental decay in children after maternal consumption of xylitol
chewing gum: A follow-up from 0 to 5 years of age.
J
Dent Res 2000;79(11):1885-9.
Köhler
B, Andréen I, Jonsson B.
The
effects of caries
preventive measures in mothers on dental caries and the oral presence
of the bacteria Streptococcus mutans and lactobacilli in their
children.
rch
Oral Biol 1984;29(11):879-83.
Erickson
PR, Mazhari E.
Investigation
of the role of human breast milk in caries development.
Pediatr
Dent 1999;21(2):86-90
Reisine
S, Douglass JM.
Psychosocial
and behavioral issues
in early childhood caries.
Comm
Dent Oral
Epidem 1998;26(suppl 1):32-44.
divendres, 8 de febrer del 2013
Nadons prenen llet amb gotet
Per no crear confusió entre el mugró i les tetines quan momentaneament no es pot donar el pit directament i s'ha de donar en diferit, una de les maneres és amb un gotet. Aquest video mostra com.
dilluns, 5 de novembre del 2012
Primer contacte amb el pit
Dos videos preciosos de nadons agafantse al pit.
diumenge, 7 d’octubre del 2012
Beneficis de la lactància "prolongada"
Copio un article que fa temps que tinc guardat al meu ordinador. Lamentablement no vaig indicar qui l'havia escrit. Es un recull de diferents estudis sobre les propietats de la llet materna més enllà dels 6 mesos.
Los pequeños lactantes se benefician NUTRICIONALMENTE:
“Aún mucho después del primer año de vida, la leche materna continúa proporcionando cantidades sustanciales de nutrientes clave, especialmente proteínas, grasas, y la mayor parte de las vitaminas”.
–Dewey, 2001
En el segundo año de vida (12 a 23 meses), 448 ml de leche materna proporcionan:
29% de requerimientos de energía 43% de requerimientos de proteína 36% de requerimientos de calcio 75% de requerimientos de vitamina A 76% de requerimientos de ácido fólico 94% de requerimientos de vitamina B12 60% de requerimientos de vitamina C –Dewey, 2001
“El promedio estimado de tomas de leche en un periodo de 24 horas fue de 548g para el 97% de niños que fueron amamantados de 12 a 23 meses de edad, y 312 g para el 73% de niños amamantados de 24 a 36 meses de edad. Esto representa un promedio diario de ingestión de 41% y 23% de la ingesta diaria recomendada de vitamina A, respectivamente”.
–Persson 1998 A pesar de que se ha investigado poco sobre niños que son amamantados después de los dos años de edad, la información disponible indica que la leche materna continúa siendo una fuente valiosa de nutrición y protección contra enfermedades durante todo el periodo de lactancia. Es común que se recomiende el destete para niños pequeños que ya comen algunos sólidos. Sin embargo, esta recomendación no está sustentada en investigación alguna. De acuerdo con Sally Kneidel en “Nursing Beyond One Year” (New Beginnings, Vol. 6 No. 4, July-August 1990, pp. 99-103.): Algunos médicos pueden sentir que la lactancia interferirá con el apetito del niño hacia otras comidas. No obstante, no hay documentación que indique que los alimentos suplementarios son rechazados más frecuentemente por los niños amamantados que por los ya destetados. De hecho, la gran parte de los investigadores en países del Tercer Mundo, donde el apetito de un niño pequeño desnutrido puede ser de importancia crítica, recomiendan la lactancia prolongada aún para los casos más severos de desnutrición. (Briend et al, 1988; Rhode, 1988; Shattock and Stephens, 1975; Whitehead, 1985). La mayoría sugieren ayudar al niño amamantado no con el destete, sino suplementando la dieta de la madre para mejorar la calidad nutricional de su leche (Ahn and MacLean, 1980; Jelliffe and Jelliffe, 1978), y ofreciendo al niño comidas más variadas y agradables al paladar para mejorar su apetito (Rohde, 1988; Tangermann, 1988; Underwood, 1985).
Los pequeños lactantes se ENFERMAN MENOS:
“Anticuerpos son abundantes en la leche humana durante toda la lactancia” (Nutrition During Lactation 1991; p. 134). De hecho, algunos de los factores inmunológicos en la leche materna aumentan en concentración durante el segundo año y también durante el proceso de destete. (Goldman 1983, Goldman & Goldblum 1983, Institute of Medicine 1991).
Según la Organización Mundial de la Salud (www.who.int/inf-fs/en/fact178.html) “un aumento moderado en las tasas de lactancia materna podría prevenir hasta un 10% de las muertes de niños menores de 5 años: El amamantar tiene un papel esencial, y a veces subestimado, en el tratamiento y prevención de enfermedades infantiles”. Se ha encontrado que los niños que aún son amamantados entre las edades de 16 y 30 meses, tienen menos enfermedades, y de más corta duración, que los que no son amamantados (Gulick 1986). La Academia Americana de Médicos de la Familia indica que los niños destetados antes de los dos años de edad tienen mayor riesgo de enfermarse (AAFP 2001).
Los pequeños lactantes tienen MENOS ALERGIAS:
Muchos estudios han mostrado que una de las mejores maneras de prevenir alergias y asma es el amamantar de forma exclusiva durante al menos seis meses y continuar amamantando a largo plazo. La leche materna puede ayudar a prevenir alergias al reducir exposición a posibles alergenos (entre más tarde sea expuesto el bebé a ellos, es menos probable que se presente una reacción alérgica), acelerar la maduración de la barrera intestinal protectora del bebé, recubrir el intestino y proporcionar una barrera contra potenciales moléculas alergénicas, proporcionar propiedades anti-inflamatorias que reducen el riesgo de infecciones (las cuales pueden actuar como disparadores de alergias).
Los pequeños lactantes son INTELIGENTES:
Extensas investigaciones sobre la relación entre la lactancia materna y los logros cognoscitivos (nivel de coeficiente intelectual, calificaciones escolares), han mostrado las mayores ganancias en los niños que durante más tiempo fueron amamantados.
Los pequeños lactantes son SOCIALMENTE BIEN ADAPTADOS:
De acuerdo con Sally Kneidel en “Nursing Beyond One Year” (New Beginnings, Vol. 6 No. 4, July-August 1990, pp. 99-103):
Reportes de investigaciones sobre los aspectos psicológicos de la lactancia son muy escasos. Un estudio que lidiaba específicamente con bebés amamantados durante más de un año mostró un vínculo significativo entre la duración de la lactancia y las “calificaciones” dadas por las madres y los maestros de niños de seis a ocho años de edad (Ferguson et al, 1987). En las palabras de los investigadores, “Hay tendencias estadísticamente significativas que demuestran la disminución en las puntuaciones de desórdenes de conducta cuando la duración de la lactancia se prolonga.” El amamantar durante y después de la infancia ayuda a los bebés y a los niños pequeños a hacer una transición gradual hacia la niñez plena. La lactancia materna es una manera cálida y amorosa de cubrir las necesidades de los niños pequeños. Les ayuda a calmar las frustraciones, golpes y heridas, y el estrés diario de la niñez temprana. El cubrir las necesidades de dependencia de un niño, de acuerdo con su horario personal y único, es la clave para ayudar a ese niño a alcanzar su independencia. Los niños que logran independencia a su propio ritmo, son más seguros en dicha independencia que los niños que fueron forzados a independizarse prematuramente.
Los pequeños lactantes son NORMALES:
La Academia Americana de Pediatría recomienda que los niños sean amamantados al menos durante 12 meses, y después de eso, durante todo el tiempo que tanto la madre como el hijo deseen hacerlo (AAP 1997).
La Academia Americana de Médicos de la Familia recomienda que la lactancia materna continúe durante todo el primer año de vida y que “El amamantar después del año de vida ofrece beneficios considerables tanto a la madre como al niño, y debe continuar mientras así lo deseen ambos”. También hacen notar que “Si el niño es menor de dos años de edad, está expuesto a un mayor riesgo de contraer enfermedades si es destetado” (AAFP 2001). Un Secretario de Salud de Estados Unidos ha declarado que es un bebé afortunado el que continúa amamantando hasta los dos años de edad. (Novello 1990) La Organización Mundial de la Salud pone énfasis en la importancia de amamantar hasta los dos años de vida y más (WHO 1992, WHO 2002). Investigaciones científicas hechas por un profesor de Texas A&M, muestran que nuestros hijos están diseñados para esperar ser amamantados entre 2.5 y 7 años (Dettwyler 1995).
Las MAMÁS que amamantan a sus hijos de manera prolongada también obtienen beneficios:
En muchas mujeres, la lactancia prolongada retrasa el regreso de la fertilidad al suprimir la ovulación.El amamantar reduce el riesgo de cáncer de ovarios. El amamantar reduce el riesgo de cáncer uterino. El amamantar reduce el riesgo de cáncer del endometrio. El amamantar protege contra la osteoporeosis .Durante la lactancia, la madre puede experimentar reducciones de mineral óseo. La densidad de mineral óseo de una madre que amamanta puede ser reducida en todo el cuerpo en un 1 ó 2 por ciento mientras dure la lactancia. Esta pérdida regresa a sus niveles originales, y aún puede aumentar, cuando el bebé es destetado. Esto no depende de suplementos adicionales de calcio en la dieta de la madre. El amamantar reduce el riesgo de cáncer del seno . Varios estudios han encontrado una asociación inversa significativa entre la duración de la lactancia y el riesgo de cáncer. Se ha comprobado que el amamantar disminuye los requerimientos de insulina en mujeres diabéticas. Las mujeres que amamantan tienden a perder peso más fácilmente. |
dijous, 7 de juny del 2012
Pit, fins quan?
Quan una mare dóna el pit al seu nadó, gairebé tothom queda embadalit mirant-s'ho, és una imatge de postal, la tendresa personificada. Tothom lloa a la mare i si pot li diu que és el millor, que quina sort que ha tingut en poder-li donar pit, que així és com s'ha fet tota la vida i les mil-i-una floretes que pogueu imaginar.
Però quan el nadó arriba cap els 4-6 mesos i no en parlem si té 1 any o més, moltes d'aquelles floretes es tornen crítiques. Ves a saber perque, aquella llet tant meravellosa i que era el millor pel nadó, ara és la causant de mil pestes. Sembla ser que a partir de certs mesos la llet ja no alimenta, provoca dependencia del fill cap a la mare, on s'és vist un ganàpia de 6 mesos i depenent de la mare!, o pitjor encara de la mare cap el fill. Que el fill mami pot provocar anèmia a la mare, raquitisme (a aquestes alçades de la vida, ves per on). I ves que no hi hagi alguna desviació sexual provocada per aquest entossudiment a donar el pit.
Aquestes i d'altres perles s'han sentit a dir mares que donen el pit al seu nadó més enllà de 4 mesos, autèntiques bajanades.
No se pas que ha fet la humanitat des del primer home fins els nostres dies sense les fórmules infantils i sense el túrmix, ens hauriem d'haver extinguit.
Però si ens aturem a pensar una estona ens n'adonem que el més lògic és oferir el pit al nostre fill fins que és capaç de menjar el mateix que els adults per si sols o amb una mínima ajuda per part nostre. El més sensat és pensar que els nens han de mamar fins que poden substituir l'aliment que els hi proporciona la nostra llet per d'altres menjes. I això no passa fins per allà els dos o tres anys, no pas abans, i en alguns casos més tard, ja que no són capaços encara de menjar una quantitat suficient de segons quin aliment per cubrir totalment les seves necessitats i per això encara necessiten la nostra llet. I parlem només de necessitats alimenticies, no pas afectives i d'altres, que també juguen un paper molt important en la lactància.
Es per això que la Oms i d'altres organismes oficials recomanen una lactancia mínima de dos anys, dels quals els 6 primers mesos en exclusiva, i després fins que la mare i el fill vulguin.
Seguiré aprofundint en aquest tema en d'altres entrades
Però quan el nadó arriba cap els 4-6 mesos i no en parlem si té 1 any o més, moltes d'aquelles floretes es tornen crítiques. Ves a saber perque, aquella llet tant meravellosa i que era el millor pel nadó, ara és la causant de mil pestes. Sembla ser que a partir de certs mesos la llet ja no alimenta, provoca dependencia del fill cap a la mare, on s'és vist un ganàpia de 6 mesos i depenent de la mare!, o pitjor encara de la mare cap el fill. Que el fill mami pot provocar anèmia a la mare, raquitisme (a aquestes alçades de la vida, ves per on). I ves que no hi hagi alguna desviació sexual provocada per aquest entossudiment a donar el pit.
Aquestes i d'altres perles s'han sentit a dir mares que donen el pit al seu nadó més enllà de 4 mesos, autèntiques bajanades.
No se pas que ha fet la humanitat des del primer home fins els nostres dies sense les fórmules infantils i sense el túrmix, ens hauriem d'haver extinguit.
Però si ens aturem a pensar una estona ens n'adonem que el més lògic és oferir el pit al nostre fill fins que és capaç de menjar el mateix que els adults per si sols o amb una mínima ajuda per part nostre. El més sensat és pensar que els nens han de mamar fins que poden substituir l'aliment que els hi proporciona la nostra llet per d'altres menjes. I això no passa fins per allà els dos o tres anys, no pas abans, i en alguns casos més tard, ja que no són capaços encara de menjar una quantitat suficient de segons quin aliment per cubrir totalment les seves necessitats i per això encara necessiten la nostra llet. I parlem només de necessitats alimenticies, no pas afectives i d'altres, que també juguen un paper molt important en la lactància.
Es per això que la Oms i d'altres organismes oficials recomanen una lactancia mínima de dos anys, dels quals els 6 primers mesos en exclusiva, i després fins que la mare i el fill vulguin.
Seguiré aprofundint en aquest tema en d'altres entrades
Subscriure's a:
Missatges (Atom)